Gustavo Adolfo Becquer/Cuando en la noche te envuelven...
Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
cuanto poseo,
la luz, el aire
y el pensamiento!
Cuanto se clavan tus ojos
en un invisible objeto
y tus labios ilumina
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
diera, alma mía,
cuanto deseo,
la fama, el oro,
la gloria, el genio!
Cuanto enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre sus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos,
diera, alma mía,
por cuanto espero,
la fe, el espíritu,
la tierra, el cielo.


la-isla-de-los-bosques dijo
Hará cinco años me enamoré de una persona que no podía corresponderme, lo pasé bastante mal. Resulta que al conocernos fuimos a recitar unos versos de Bécquer para ver quién se las daba más de lista. Bécquer es un genio, convierte la belleza del amor en personificación.
Un saludo.
13 Julio 2008 | 10:00 PM